camisonrosa

sábado, marzo 10, 2007

cuates


what a good photo!

sábado, noviembre 04, 2006

El Futuro mas acá feat. CDH

El Futuro más acá
feat. CDH a.k.a. Chicos de Hoy
Madrid, España, 2005






_reverie_files






reverie_files
gràficos para camisetas
2005/2006
Chicos de Hoy...
Hasta hoy todo ha sido un asalto
Chicos T.shirts
Agosto 2004/Enero 2005





lunes, julio 17, 2006

revivir el blog... matar al blog!

camisonrosa
Que diablos es el blog?
Hoy descubrí que alguien astutamente ha puesto en marcha talleres y prácticas de periodismo ciudadano y blog...usar este espacio como medio...y explotarlo más allá de la paja personal, de la práctica de diario...de usarla unicamente para "encubrir literariamente" las cosas que se terminan diciendo a lso psicologos en esas caras sesiones (a las cuales por suerte jamas he tenido que asistir)

Revivir al blog/Matar al blog!...esta ha sido la sentencia y título que he tenido listo desde hace mucho para volver a publicar en este espacio el cual pude percatarme de que permanece estático, muerto, en stand by...si no sucede antes algo que lo provoque a ser visto, si no se instaura una técnica de promocíón que le ayude a ser "visto"...sobre todo más allá de la comunidad directa de amigos que sustituye a la esquina de la cuadra en donde se juntaban en su adolescencia para hablar de cualquier cosa y fumar a escondidas,...(solo fumar).

Hoy descubri que en esta intención de crear "un periodismo ciudadano en blog" puede hallarse una verdadera práctica interesante de explotación de este medio tan barato y eficiente...

Cada que el entusiasmo por explotar este medio vuelve a mi ....vuelven también las sabias palabras de un raro amigo morenito que anda por ahi...."¿Tú crees que en el inmenso universo de la red lo que tu digas puede tener importancia más allá de tus cuates?"...creo que el tiene razón...pero creo que necesitaria más razones para poder dejar de hacerlo...lo único que si puedo afirmar es que si dejo de escribir esto se muere...

Hoy abri este blog que no ha desaparecido para descubrir con sorpresa que la ultima publicación era de enero de este año...ha pasado exactamente la mitad de un año sin que yo ingrese un código y pese a esto ...esta madre sigue ahi...viva...

Por eso pienso hoy recuperar este título, poner en letras esta paradoja antigua como su propia raíz...

Revivir al blog...Matar al Blog!

revivir el blog... matar al blog!

camisonrosa

Que diablos es el blog?
Hoy descubrí que alguien astutamente ha puesto en marcha talleres y prácticas de periodismo ciudadano y blog...usar este espacio como medio...y explotarlo más allá de la paja personal, de la práctica de diario...de usarla unicamente para "encubrir literariamente" las cosas que se terminan diciendo a lso psicologos en esas caras sesiones (a las cuales por suerte jamas he tenido que asistir)

Revivir al blog/Matar al blog!...esta ha sido la sentencia y título que he tenido listo desde hace mucho para volver a publicar en este espacio el cual pude percatarme de que permanece estático, muerto, en stand by...si no sucede antes algo que lo provoque a ser visto, si no se instaura una técnica de promocíón que le ayude a ser "visto"...sobre todo más allá de la comunidad directa de amigos que sustituye a la esquina de la cuadra en donde se juntaban en su adolescencia para hablar de cualquier cosa y fumar a escondidas,...(solo fumar).

Hoy descubri que en esta intención de crear "un periodismo ciudadano en blog" puede hallarse una verdadera práctica interesante de explotación de este medio tan barato y eficiente...

Cada que el entusiasmo por explotar este medio vuelve a mi ....vuelven también las sabias palabras de un raro amigo morenito que anda por ahi...."¿Tú crees que en el inmenso universo de la red lo que tu digas puede tener importancia más allá de tus cuates?"...creo que el tiene razón...pero creo que necesitaria más razones para poder dejar de hacerlo...lo único que si puedo afirmar es que si dejo de escribir esto se muere...

Hoy abri este blog que no ha desaparecido para descubrir con sorpresa que la ultima publicación era de enero de este año...ha pasado exactamente la mitad de un año sin que yo ingrese un código y pese a esto ...esta madre sigue ahi...viva...

Por eso pienso hoy recuperar este título, poner en letras esta paradoja antigua como su propia raíz...

Revivir al blog...Matar al Blog!

domingo, enero 08, 2006

Espacios de la memoria/sur de la Ciudad

Hoy caminé por un lugar pensando en las cosas que este espacio me recordaba, las cosas más inmediatas y más intensas, las más puras, las más personales y las más hermosas.

Las mismas que apenas unos días atrás revivían en una plática por teléfono.

Dicen que cada lugar es un microcosmos, un espacio en el que suceden muchas cosas al mismo tiempo. Muchas historias simultáneas. Si bien el mundo vive a cada momento y sus habitantes construyen en esos momentos sus historias personales, estoy seguro que hay otro mundo, uno constituido por recuerdos, que flota como bruma por encima del presente dentro de esas mismas geografías.

Hay una historia que vive constantemente, que no se acaba, una cosa similar a un hoyo negro que se queda latente en la memoria.

Cuando paso por ahí recuerdo a la perfección lo que ocurrió apenas un par de meses atrás, aunque parezca que desde entonces ha transcurrido mucho tiempo.

Seguramente cuando ella pase por ahí, dentro de mucho tiempo, quizás años, quizás cuando yo ya no este aquí, probablemente podrá recordar esas mismas cosas que recuerdo yo.

El lugar es la calle de Centenario esquina con Madrid en Coyoacan, los alrededores de esta esquina y las hojas secas en el suelo que solo estarán ahí en una época del año.

Pienso en eso, pues justo cuando camino de regreso y platico con una amiga, voy imaginando todo aquello que ha pasado por ahí, no precisamente por que este sea un lugar especial, sino simplemente por que es un “lugar” como todos los otros, un espacio de memorias. Incluso con ella misma (con esa amiga, la de hoy) tengo una historia, un recuerdo sobre torres ardiendo y aviones, sobre jugos envasados sin conservadores y envidias históricas y generacionales.

Hoy me despido de ella justo afuera del Centro Comercial que ha cambiado su raza pero no su fisonomía, desde aquella noche en que nos preguntábamos “como carajos sabía fresco el jugo si estaba envasado” y nos decidíamos entre la pulpa y la no-pulpa. Le digo adiós mientras en secreto pienso sobre las cosas que me platica y en como cambia nuestra vida, nuestras expectativas e incluso nuestros cuerpos, nuestros rostros, nuestras ropas.

Y sobre todo nuestros paisajes.

Y en este cambio de paisajes, afirmo que esos espacios de la memoria (no necesariamente los de Auge, pero si algunos parecidos) permanecen ahí, latentes, vivos, y creo yo, casi con seguridad chamánica, que si los huelo fuerte, si los vislumbro y los recuerdo con claridad, podrán aparecerse ahí.

De hecho, estoy casi seguro de que hoy, mientras yo camino por esa avenida larga y oscura y miro los paisajes distintos y los camellones con monstruos escultóricos, al mismo tiempo nosotros dos (mi amiga y yo) seguimos caminando por ahí, platicando sobre torres ardiendo, jugos envasados y envidias generacionales.

De la misma forma en que ella y yo (la otra persona referida en este relato, la de la calle de Madrid, no mi amiga) seguimos jugueteando a descifrar un juego más que conocido, y seguimos rozándonos la mano nomás por curiosidad y anhelo, haciéndonos bromas absurdas y matando al tiempo para hacer más larga nuestra historia. Ella y yo seguimos ahí jugando a coquetearnos y probablemente seguiremos ahí siempre, en ese espacio geográfico delimitado por las calles en las que caminamos aquel día que descubrimos uno a otro, nuestra obsesión por el otoño y las hojas secas.

Y cuando vuelvo al lugar en el que estoy ahora, en la avenida oscura, llegando a la luz, donde el supermercado, la avenida loca de doble flujo, los paraderos y los taxis, recuerdo un pasado más lejos, mucho más lejos que el de las hojas secas, que el de los aviones y los jugos, un pasado de hace ya tiempo.

Quizás un pasado de cuando empezaba a dejar de ser niño, de cuando comencé a sentir dolores, miedos, ansiedades y demás.

Hoy me doy cuenta de que quizás siempre tendré un recuerdo de Miguel Angel de Quevedo que se yuxtapondrá con mis nuevas experiencias así como lo ha hecho ya con anteriores, como esa tarde intensa de exquisita comida japonesa, como esa tarde de soledad y enfermedad en la que “me metí al súper a ver que había para comer”, o cuando fui a un lugar raro a fumar y tomar cerveza en medio de franceses a los que no entendía un carajo.

A veces mezclar memoria con una sola geografía crea telarañas, como las de Spider.

Como las que se me crean hoy en la cabeza cuando bajo por esa escalera larga de M.A de Quevedo, pensando que aún hoy, después de tanto tiempo, existen posibilidades de encontrármela de casualidad, como aquella vez, hace unos años en la que me hice disimulado. Encontrarme a esa memoria y ponerle orden a las geografías.

Vivo en una Ciudad que es muchas pero al final todas sus ramas parten de una raíz.
Vivo en una Ciudad que me digno escribir con mayúsculas.
Vivo en una Ciudad que me obliga a recordar todo el tiempo mis historias.

Mis historias viven en una Ciudad que no les permite morir, que las mantiene en memoria caché, en universos por arriba de la neblina en donde el tiempo se repite y se repite

Y se repite y se repite.

Hoy camine por la Calle de Centenario e hice esquina con la Calle de Madrid. Pare frente a esa Mega que antes se llamaba Auchan, baje por las escaleras de ese metro recordando cosas que dudo en recordar, volviendo una vez más a la misma casa.

Todas esas son psicogeografías de mi memoria. Son espacios de mi memoria.

Hoy no se por que amanecí con un afán nostálgico al tope. Cuando mi amiga me llamó por la tarde para invitarme al cine ella no tenía ni la menor idea de que cinco minutos atrás ya acababa de revivirla en otro espacio de la memoria, por un roce psicogeográfico atemporal.

No tenía ganas de explicárselo, solo tenía ganas de verla.

También tenía ganas de ver a otras personas, pero seguramente hoy no era el día.

Vaya que ganas.

martes, enero 03, 2006

my perfect party

My perfect party

pronto será mi cumpleaños y he pensado que esta sería mi fiesta perfecta...

Juan Gabriel cantando el Noa Noa
Misael Torres platicando con Hugo Hefner y con Vin Diesel rodeados de conejitas de Playboy
Ulises dándose a la fuga con George Michael
Roberto Palazuelos
Jorgito compartiendo secretos de seductor con Jude Law en una barra llena de mujeres solteras
Charly Garcia y Robert Downey Jr. invitando drogas a todos los presentes
Chaneque poniendo el desorden agarrándose a golpes con Jack White y tirando el pastel
Bob Esponja fajando con la cantante de los Yeah Yeah Yeahs en un sillón de terciopelo rojo
La Muchacha metiéndose perico con John Travolta en un baño finísimo de mármol
El chino maricón vestido de vieja (nomás de huevos)
El Garay con Elvis Presley (por que el Garay esta muerto!!!)
Reverie descorchando una reserva presidencial de Jhonny Walker Purple Label
Melvin fumando drogas que aun no han salido al mercado con Snoop Doggy Dog
Anabelin y Geen Geen borrachitas jugando almohadazos con Lindsay Lohan y Nicky Hilton
El Roman a.k.a. la pájara loca acosando a Bono y a The Edge y siendo golpeado por sus amables guardaespaldas
Vica encerrada en el baño de mujeres con Carmen Elektra
Yo encerrado en el baño de los hombres con Natalie Portman!!!
Los Kaiser Chiefs tocando su one hit wonder en el escenario (Everyday I love you less and less!!!)
Jorge Drexler tocando en el patio trasero donde solo estará sentado el Flores fumando, su guitarra y vos
La palanqueta (o sea el Kalimba) jugando luchitas con X-Zibit y rayuela con Ice T
Carolina con Daddy Yankee y otros reggatoneros en el estacionamiento (por que esos vagos no entran a mi fiesta)
El Lalo San Camilo fumando pipa con el Subcomandante Marcos (con pasamontañas) en el jardín
El Perro departiendo con algún otro perro famoso
El Guanugua y los Flaming Lips pintando muñequitos en las paredes del salón principal con crayones
Laurita bailando samba arriba de una mesa rodeada por la Comisión de Pluralidad y Multiracialidad de la ONU
Morrisey cantando en el baño
Alma Grande a.k.a. A.D. Big Soul regalando dinero con Isabel Madow a la izquierda y Sabrina Sabrok a la derecha.
El Peje y el Chaneque (después de los putazos y el reality show) hablando acerca de lo bonitas que son las muchachas de provincia
Peter Gabriel oficiando una misa
Todo el elenco de La Casa de los Dibujos
Las cámaras de VH1 y las de la Oreja
Una mesa con cinco pomos de cada una de las bebidas que ha inventado el ser humano
Un revolver cargado con cuatro balas
Mucha cerveza
Los auténticos decadentes
Papas sabritas y agua mineral
cacahuates japoneses
Y el burro de Shrek (nomás el puro burro)

domingo, diciembre 04, 2005

costumbres



Su madre dice que cuando él era pequeño inventaba historias todo el tiempo. Ella cuenta que ante su cansancio, luego del trabajo, el super y las escuelas de los dos chamacos, todavía tenía que aguantar los desplantes narrativos del más pequeñito de los dos. Cuenta que cuando volvían a casa después de la jornada, el niño miraba cinco minutos a la ventana del camión y luego volteaba con una nueva historia, que continuaba construyendo mientras miraba a la gente que regresaba cansada a sus hogares, con rumbo hacia el poniente. Un poniente que en ese entonces no vislumbraba ni un sólo viso de opulencia o de glamour.

Dice que comenzaba con: “Quieres que te cuente una historia??”. Cuando ella se agotaba de ponerle atención, el niño le tomaba la cara con las dos manitas y le decía: “Ponme atención, la historia esta buena”. La mamá no podía hacer otra cosa y terminaba de escuchar los cuentos. Al final de cuentas era mamá.

Entre los 15 y los 17 tuvo una explosión narrativa y escribió cuentos y más cuentos, sobre cualquier cosa, sus historias personales, cosas que miraba en la calle, las chicas (y no tan chicas) de las que se enamoraba entre Centro Médico y Guerrero y a las que solamente vería una vez en su vida, a las que jamás, ni por un milagro, se atrevería a hablarles. Sus historias se escribían entre los viajes por el subterraneo, los camiones, las hojas de sus cuadernitos y los papeles y cartones que a veces guardaba, en donde también a menudo dibujaba, aunque siempre pensó que eso no era lo suyo, ahí no tenía tanta imaginación.

Con esas historias convenció a más de uno de que tenía pluma y vocación. A los 16 lo escogieron por sobre varios profesionistas con una irónica historia sobre un amor y unas toronjas. Creo yo que siempre se escondió detrás de sus propios textos. Siempre escondió en ellos el amor que podía sentir por cosas tan simples como su amiga de la banca de enfrente, el amor por el otoño y las películas morbosas o sencillamente por los anhelos que no todo el tiempo podían ser cumplidos. Siempre vio en ese ejercicio el espacio propicio, para poder decir más de lo que hablaba con su gran boca, con su incansable lengua, con sus palabrotas, ahh pero vaya que ese muchacho hablaba!!, hablaba mucho, a veces de más. Curiosamente eso nunca le dio pena.

A los 17 se enamoró, abandonando la narrativa por una prosa poética en aras de consumar sus más locos y enfermos desvaríos de adolescente chaquetero, que creía en la pasión mientras su virginidad esperaba ansiosa, mientras creía en las alegorías y metáforas como mecanismos para encontrar en la otra (en ella) ese lugar que tanto anhelaba, al mismo tiempo que se entusiasmaba más por una fiesta que por leer un libro o algo así.

Prefería escribir que hacer otra cosa, en aquel momento, cuando sostenía largas conversaciones para poder llegar a un “me gustas” o digamos ya por lo menos un: “te me antojas…mucho”. Nunca lo decía de ese modo. Siempre pensó que existían mil formas más bonitas de ejemplificarlo. Me parece que sigue haciéndolo.

Con ella (o por lo menos en ese momento) escribió mucho, en papeles, particularmente en un cuadernito verde, que tenia un elefante grabado en su portada. Quizás, si yo pudiera, editaría esos textos en un libro y lo titularía: Fragmentos de un discurso amoroso entre los 17 y los 18 a.k.a. Roland Barthes a la sexta pacheca. Eso también lo fue perdiendo, poco a poco, al tiempo que perdió quizás la credibilidad en depositar toda la pasión en un todo, o por lo menos en un cuerpo que parecía lejano y perfecto. De cualquier forma el escritorcito era medio pendejo y volvería a caer una, dos y más veces después de esto, y también volvería, de algún modo, a sus mañas, a sus artimañas y a sus viejas costumbres.

Su nuevo amor modificó su práctica, esta vez no tenía forma, no tenía cuerpo (o por lo menos algunas veces) se llamaba arte y lo envolvía. Ahí lo perdimos, un buen rato, pero por lo menos había gente que lo leía, la práctica se expandió y todo eso, con él, volvió, aunque poco a poco se convirtió en una especie de discurso anecdótico plagadisísimo de juicios de valor.

Su narrativa, sus palabritas, sus pequeños desplantes poéticos encontraron salida en un nuevo medio, en un espacio electrónico que solo compartía de persona a persona. Sus epístolas digitales eran privadas, eran hermosas (a mis ojos, quizás también a los otros). Creo yo que más de una de esas cartas en la web pudieron hacer llorar al destinatario. A veces ese muchachito que escribe, suele ser un poco sanguinario. Nunca he podido terminar de entenderlo. Creo que hay unos que pegan, otros que agreden verbalmente, otros más que se alcoholizan o se drogan. Este escribía, mucho y muy sincero.

Ellas e incluso algunas veces ellos (sus amigos) pudieron comprenderlo, pudieron recibirlo. El siempre encontró en este ejercicio la purga y el paladeo de una de sus más grandes pasiones. Nunca lo entendieron bien pero a él no le gustaba escribir. A él le gustaba leerse. A él le gustaba que lo leyeran, le gustaba leer. El era un gran idiota egocéntrico y simpático muchacho cachetón.

En los últimos años me acerqué un poco a él. Pude leer que escribía cosas raras acerca de sucesos contemporáneos, de historias personales (como de sus cuates, las pedas y esas cosas, incluso por ahí de pronto se dibujaban algunas pasiones). Pude percibir incluso ciertos visos de academia, aunque en realidad debo confesar que me parece difícil creerle del todo cuando se refiere a esas cosas.

Escribía sobre artistas, asesinos en furgonetas, personajes de la televisión y algunas otras raras anécdotas, las cuales estoy casi seguro que guardan cierta relación con esas primeras narrativas que platicaba a su madre a sus escasos cuatro añitos, la edad en la que creo que alcanzó la más completa lucidez. Pienso que los años siguientes solo han sido un eco de esa infancia.

Hace poco, muy poco para ser exactos, he vuelto a leerle, con gusto, muchísimo gusto. El tiene un espacio como estos, en la red, en donde ha encontrado un lindo refugio y un espacio rosa para derramarles sus cursilerías, las cuales nunca aplaudo pero siempre comparto y entiendo.

Creo que algo bueno debe estar pasándole pues tenía ya un tiempo que no le leía con tal entusiasmo. He pensado luego de ver sus últimas palabras, que es en un momento exacto cuando su prosa poética (esa de los 17) le devuelve algo a su vida.

Últimamente se le nota sumamente contento. Es mi deseo que eso dure. De todo corazón.

Si alguien lo ve por ahí salúdenmelo y díganle que estoy contento. Que algo parecido me esta sucediendo a mi.

Creo que sus textos no son más que un eco de su vida, de su ánimo, de sus tristezas y sus pasiones. Eso creo, en suma, es lo que debe de ser la literatura, aunque debo confesar que lo que él hace no es literatura. Es solamente un recurso, un recurso de su intrincada práctica comunicativa.

Y creo que todo eso le hace bien.

Y por eso lo hace…

Creo que tú también le haces bien.

Ciudad de México
4 de diciembre






domingo, noviembre 13, 2005

De mi centro a periferia...días

Este es otro de esos textos largos...laaaargossssss..so sorry...
Si alguien me invita a colaborar periódicamente en un medio, os prometo regresar a las mini viñetas...


Pero por el momento tengo ganas de decir cosas...


Día de antes...día de hace un rato
Hace unos días volví a salir con alguien a quien, he tenido a bien nombrar como mi primo desde hace algunos años. Si mis lectores me conocen es muy seguro que lo conozcan a el también. Y bueno, nada fuera de lo normal, salimos hace un par de semanas...nos tomamos unas cervezas (o me tomé más bien, el dice que le duelen las articulaciones con la cebada). Platicamos cosas acerca de nuestras vidas, de nuestro presente, nos actualizamos a medias. Digo a medias por que lo padre vendría después, en una noche que hacia frío y viento, en reforma, cuando ambos preparábamos negocios, tomábamos café del starbucks y platicábamos cosas dignas de adultos contemporáneos.

Algún día nuestros destinos deberían de unirnos otra vez, en un buen momento. Creo que este era el momento. Me dio gusto saber que después de la tempestad, a ambos parece irnos bien. Yo estoy contento. Siento que estoy haciendo las cosas bien, particularmente ese día me sentía contento. Alguien me pondría contento unas horas después.

Hay personas que sabes que verás el resto de tu vida, más si te has arriesgado a llamarles en algún momento “tu familia”. Hoy me da gusto saber que estas bien, (por lo menos en algunas cosas) que yo estoy bien y que nuestras rutas se bifurcan todo el tiempo por que pertenecemos a un mismo universo. Nuestro universo, el de nuestra niñez, nuestra adolescencia (vaya que adolescencia), nuestro primer cuarto de siglo, el que nunca pensábamos en alcanzar.

Hoy es verdadero.

Sobre todo me dio gusto saber que querías olvidar ese año. Que puto año. What a fuck!

Ese día también vi a mi cuñada y enorme gusto sentí de verle una sonrisa. También vi a mi hermano y creo que él solo quería un pozole.

Y bueno...si, me he sentido confundido, igual que todos lo demas que andan por acá, conmigo.

Día fuerte. Día intenso. Día feliz. El día.
Al otro día amanecí con un pequeño dolor de espalda que fue creciendo conforme la tarde acababa.

Al otro día supe que ella se había ido a dormir con una gran sonrisa en los dientes, en los labios.

Ese día supe muchas cosas, todas me dieron vueltas. La mitad fueron obvias y la otra mitad obtusas. Secretamente me encanta que me saque las palabras a fuerza. Secretamente se que a ella le encanta que yo le haga lo mismo.

Secretamente se que a ambos nos encantan muchas cosas.

Al otro día me di cuenta de muchas cosas y deje otras más en la maleta.

Ese día, una hora pareció toda una vida. Una hora fue como un pastel de cinco pisos para una quinceañera. Como una gran inversión para un capitalista. Como la caída del muro de Berlín para occidente. Ja ja ja.

Al otro día entendí que todos podemos empezar una revolución desde nuestras camas.

Al otro día seguí tal cual y como estaba, pero al doble o al triple.

ese día me reí, me reí mucho y todo se fue lejos, lejos.

hoy sigo sonriendo, a medias, completo, sigo sonriendo.


Días de cine, días de no rock, días de adulto
La semana pasada parecía ser muy feliz por que volvería a ver a la banda, o por lo menos a buena parte de ella. Creía que rockearíamos hasta el amanecer pero en realidad fue hasta las dos de la mañana. Luego nos dio sueño y el chupe se acabo. Y al otro día sobrevino una cruda tonta, muda, seca. Mi cuerpo ya no resiste el rock de hace unos meses. Y creo que tampoco mi mente.

El viernes había gran fiesta, hoy también, pero de pronto decido quedarme en casa, volver antes de las once. Rentar tres películas y verlas dos veces, para aprovecharlas. Quedarme sentado en la cama mirando televisión o enfrente de la compu navegando y pensando en como los demás se divierten mientras yo anhelo el momento de irme a la cama, de hacer mi llamada favorita o espero ansioso un miércoles o un domingo, o quizás un lunes y una paga por mi trabajo. No se.

No quiero ser como el aburrido guey de una amiga mía. No quiero ser así. Solo quiero estar a gusto.

Elefant de Gus Van Sant, Happiness de Todd Solondz y Good Bye Lenin de Wolfgang Becker fueron la selección. Terrorífica. Fría y exquisita.

Hablaremos de esto más tarde.


El día periférico. El día de otros días, donde cada vez me dan más ganas...
Iztapalapa es como zona de guerra, aunque el Melvin se moleste y me diga que “ no es como Cancún con huracanes”. A mi me tensa ver a la policía circular una y otra vez. Me tensa saber que desde mi pendeja y centralizada mirada todos pueden aturdirme, amenazarme, hacerme sentir miedo... aunque ninguno tenga la mínima intención de hacerme nada.

En la casa de los Melvins, o mas bien en su tienda, me siento como en un bunker. Me siento protegido, conozco las calles aledañas y he superado el regresar a casa más allá de las nueve de la noche. Se me ha vuelto costumbre tomarme un café americano que venden en una muy mona cafetería sobre la avenida de las torres...un negocio poco usual, según yo, para un barrio como Santiago Acá!

Aún así debo confesar mi ligera adrenalina y mi sentimiento de conquista al caminar por estos lares. Las cervezas se han vuelto rutina y la tarde me parece divertida, me parece amena, me agrada. La periferia me gusta cada vez más y mi sentimiento de etnólogo se entremezcla con el de “artista contemporáneo” y con el podrido periodista que conviven en mi.

Quizás pronto decida regresar a mi casa más allá de las diez de la noche. Eso sería épico. Imagino que si.

El otro día el perro me dijo que algunos de mis mejores amigos venían de la periferia. Yo le dije el otro día al Flores que estaba feliz de poder encontrar “uno de esos pinches diamantitos que Dios, jocosamente, abandona en la periferia para equilibrar las cosas”. Quizás para hacernos voltear hacia ella.

De igual modo me sigo preguntando: ¿Periferia en relación a que centro?

Iztapalapa, mi querido Melvin...such a f...ng great thing!!


Días de música, silla de plástico, computadora y teléfono. Días “trough the media”.
Pues si, definitivamente ese estupendo playlist que logré extraer de la biblioteca de Bellinghausen me ha cambiado la vida, o por lo menos estos últimos días. Ese ejercicio de playlist debería de ser obligatorio en todas las escuelas, en todas las modalidades educativas.

Y bueno, junto con eso y desde hace un mes, se ha desplegado una carrera por volver a la música, la que tenía perdida desde hace ya tanto tiempo, cuya culpa atribuyo a otra pasión.

No quisiera perderme en detalles, sino ocupar este espacio, para cerrar este post regalando, una vez más, extractos de las letras de tres canciones que hoy me hicieron ver que en verdad, puedo sentir más allá de lo que creo poder ser capaz.

A menudo me sorprendo a mi mismo. Eso me da gusto.

Wisemen want faith,fools want gold
Sailors want water, but you want it all

She turns half nude to find me naked
But I can see she wants me in other ways
In the dark I've driven her to madness
Nite and fog are my days

Nite and Fog, All is dream, Mercury Rev

I don't want to be shy
Can't stand it anymore
I just want to say 'Hi'
To the one I love
Cherry blossom girl

Cherry blossom girl
I'll always be there for you
That means no time to waste
Whenever there's a chance
Cherry blossom girl
Tell me why can't it be true

Cherry Blossom Girl, Talkie Walkie, Air

Do You Realize - that you have the most beautiful face
Do You Realize - we're floating in space -
Do You Realize - that happiness makes you cry
Do You Realize - that everyone you know someday will die

Do You Realize - that you have the most beautiful face

Do you realize, Yoshimi battles the pink robots, The Flaming Lips

En este preciso orden recomiendo escucharles...
Que tengan un buen día, trataré de hacer lo mismo.
 

ojala pronto podamos vernos, todos... y entonces darnos un gran abrazo y decirnos de una puta vez quien es quien...